Lo que para nosotros suele ser el preámbulo a unos días de merecido descanso, para algunos de nuestros amigos perrunos puede convertirse en un suplicio. El viaje en el coche, sobre todo si es la primera vez que nuestro perro lo hace en familia, debe preverse con la suficiente antelación como para que el viaje no se convierta en una mala experiencia, pues ésta suele ser fundamental para determinar si nuestro perro nos acompañará o no en futuras vacaciones o escapadas.

Si te acabas de dar cuenta de que dentro de un mes tienes previsto disfrutar de tus vacaciones y también de que Toby será la primera vez que conocerá vuestro coche por dentro, será mejor que no esperes ni un minuto y comiences a prepararle para que todos-también Toby- disfrutéis del viaje.

La adaptación

Lo primero es acostumbrar a que tu perro no le tenga miedo al coche, y para ello es fundamental que su primera experiencia sea positiva. Antes de que tu amigo suba al vehículo, coloca en su interior algunas de sus chuches preferidas; sube tú con él y sin arrancar ni mover el coche permaneced en él unos minutos. Repite esta operación dos o tres veces al día durante un par de días.

Si ya habéis decidido cómo deberá viajar Toby (esto dependerá de su tamaño y de lo espacioso que sea el vehículo) repite la operación, pero esta vez coloca las chuches en el lugar donde viajará Toby (maletero, transportín…), arranca el vehículo y colócate el cinturón de seguridad, como si realmente fueras a salir con él. Transcurridos unos minutos, apaga el motor y salid del coche. Haz esto un par de veces al día durante otros tres días. Poco a poco conseguiremos que, para Toby, el coche sea un lugar de confianza y que en su interior no le espera nada malo.

Aprovecha el fin de semana para hacer una pequeña salida con el coche (de unos 15 minutos) con Toby en el lugar donde viajará habitualmente. Procura que te acompañe algún miembro más de la familia (si hay niños mucho mejor). Transcurridos esos 15 minutos, para el vehículo, saca a Toby, dale una de sus chuches favoritas y deja que olisquee la calle durante un rato. A lo mejor aprovecha para hacer sus necesidades. Vuelve al vehículo y regresa a casa.

Ya hemos logrado lo más difícil: que Toby sepa que el coche es un lugar seguro y que siempre regresará a casa después de haber estado en él, aunque sea más tiempo del que a Toby le gustaría. Ahora toca ir ampliando los tiempos de los recorridos hasta que Toby se haya habituado por completo al vehículo.

El mareo

Si Toby se marea, lo notarás inmediatamente porque estará agitado y salivará de manera permanente. Si este es el caso, lo aconsejable es que sus primeros paseos en coche sean muy breves y que permanezca en los pies del acompañante, atado, y sin que pueda mirar al exterior. Esto suele resolver este problema.

Si finalmente nuestro amigo se marea y/o sufre ansiedad y no hemos logrado resolverlo a través de la progresiva adaptación al vehículo, visita a tu veterinario, él te ofrecerá un tratamiento para que su viaje sea tranquilo, sin mareos ni ansiedad.

La seguridad, ante todo

Recuerda: Tu animal nunca debe viajar suelto junto al resto de pasajeros. Hay perros que podrán viajar en el maletero si este está convenientemente separado del resto de pasajeros o de lo contrario, en un transportín bien anclado y en posición transversal al sentido de la marcha.

Vuestra seguridad (también la de él) es lo más importante. Si tu perro necesita hacer el viaje relajado, no tengas inconveniente en recurrir a tu veterinario.

 

Si quieres ampliar la información, escríbenos un correo a:
contacto@montevilveterinarios.com
www.montevilveterinarios.com

Anuncios