Esta es una etapa tan importante para la conducta futura del perro, que merece la pena tratar de hacer las cosas bien, evitando actitudes que puedan malograr el proceso de socialización, es decir, la adaptación de nuestro cachorro a todas aquellas situaciones (relaciones con sus semejantes y con todo tipo de personas, comportamiento adecuado en situaciones de estrés, acostumbrarse a quedarse solo, etc.) que le van a acompañar a lo largo de su vida.

La primera, por supuesto es no confundir seguridad con aislamiento. Como sabéis, la etapa de socialización es un periodo especialmente “permeable” y limitado en la vida del perro, que termina entre las 12 y las 14 semanas. Hoy en día existe consenso sobre que la falta de socialización supone un riesgo para la vida del perro comparable al de las enfermedades víricas. Así, los veterinarios somos los profesionales indicados para orientar a nuestros clientes sobre qué prácticas se deben fomentar y cuáles deben evitarse. Así que, para empezar:

  1. No aísles a tu cachorro del mundo exterior. Si no está vacunado, consulta con tu veterinario las pautas a seguir para socializarlo sin temor a enfermedades contra las que todavía no está protegido.
  2. No le fuerces a soportar una situación que le asuste o pueda abrumarle. Aumenta la intensidad de las experiencias según su grado de confianza.
  3. No le presentes algo nuevo cuando se encuentre muy cansado. Recuerda que es como un niño y se satura con facilidad.
  4. No restrinjas sus experiencias a las de su vida cotidiana actual. Piensa también en el futuro. Por ejemplo, si no tienes coche, no por eso debes evitar acostumbrarle a viajar en ellos, pues es probable que en algún momento de su vida tengas que hacer uso del coche.
  5. No escatimes el uso de premios. Pueden ayudar a que tu cachorro haga asociaciones positivas. Es el momento de premiar; ya tendrás tiempo de reducir las golosinas.
  6. No dejes a tu cachorro a solas con niños sin tu supervisión. Podría ser una experiencia negativa tanto para tu cachorro, como para alguno de los niños.
  7. No dejes que juegue con otros cachorros sin tu supervisión. Pueden excederse unos con otros y tú debes interrumpirlo.
  8. No intervengas demasiado pronto si tu cachorro está con un adulto cuya conducta es confiable. Puede enseñarle lecciones valiosas.
  9. No dejes la socialización para después. Su cerebro es moldeable en sus primeros cuatro meses de vida. Después será tarde.
  10. Y “no cierres el grifo” a la etapa de socialización. Como todo en la vida lo que no se practica suele perderse. Para una conducta sana, socializa a tu cachorro al menos durante el primer año.

Fuente: etologiaveterinaria.com

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